Un analista examina la persistencia de episodios violentos en planteles nacionales cuestionando si los mecanismos de protección funcionan adecuadamente. Identifica como raíces del problema la carencia de financiamiento, sobrevaloración de notas y descuido de la formación integral, síntomas de una cultura que ha asimilado la violencia como algo ordinario.
Fuente: La Voz de Pucón