Conforme a los registros sanitarios nacionales, la hemofilia A impacta a uno de cada diez mil chilenos. La variante B, en tanto, es considerably menos prevalente, afectando a un habitante por cada treinta a cincuenta mil. Ambas dolencias de coagulación demandan cuidados médicos especializados e intervención permanente.
Fuente: Alerta Noticias Temuco