La madrugada del domingo 5 de abril, exactamente a medianoche del sábado 4, todos los relojes del territorio continental chileno se deberán atrasar sesenta minutos. Con esta medida termina el período estival y comienza la temporada invernal, generando impactos significativos en los sectores educativo, laboral y de transporte público. La región de Magallanes permanecerá sin modificaciones en su zon
Fuente: Traiguén City